



El abogado Eduard Núñez afirmó este martes que la inocencia de Donald Guerrero se demostrará y que su caso se encuentra jurídicamente extinto.
En su intervención en El Sol de la Mañana, Núñez realizó duras críticas a los representantes del Ministerio Público, afirmando que muchos magistrados mantienen un estado de “megalomanía” y han pasado “toda la vida abusando de personas, atacando, haciendo campañas mediáticas, coaccionando, extorsionando, fabricando expedientes y hablando mentiras y la sociedad se lo ha aplaudido” .
El jurista destacó que la persecución tuvo como centro a Donald Guerrero, indicando que la Fiscalía manipuló testigos y construyó supuestos delitos sin un elemento probatorio sólido.
En ese sentido, señaló que en casos como los de José Ramón Peralta, Gonzalo Castillo y otros, la investigación se basó en testimonios de colaboradores eficaces sin soporte documental, mientras se ignoraban pruebas que podrían haber favorecido a los imputados .
Núñez criticó la actuación de los magistrados, especialmente Wilson Camacho y Jeny Berenice Reynoso, a quienes señaló como personas que “no deberían tener tanto poder” debido al uso indebido de sus funciones para influir en los procesos judiciales. Según el abogado, la justicia ha sido utilizada como un instrumento de presión y linchamiento mediático, generando un descrédito generalizado del sistema.

El abogado resaltó que el Ministerio Público había valorado positivamente medidas previas de la jueza Altagracia Ramírez, cuando se trataba de 35 imputados, por lo que resulta contradictorio y sorprendente que ahora se cuestione su imparcialidad. “Es un acto de frustración de la Fiscalía”, subrayó Núñez, comparando el proceder con la reacción de un boxeador tras recibir un golpe fuerte .
Núñez recordó que los procesos judiciales se han convertido en herramientas de presión y desgaste político, donde se manipulan las pruebas y se prolongan los casos con fines mediáticos.
El abogado afirmó que la única forma de defender la institucionalidad es denunciar estas irregularidades y garantizar que los procesos se realicen con objetividad y apego a la legalidad.
Núñez concluyó que la responsabilidad del descrédito del sistema de justicia recae principalmente en el Ministerio Público y no en los jueces, destacando que muchas acciones de la Fiscalía reflejan “un estado de frustración” y que la población debe ser consciente de estos abusos para exigir un sistema judicial más justo .