



La acumulación de aguas residuales frente a la escuela María Amada Ramírez Díaz, en Hato Nuevo de Manoguayabo, Santo Domingo Oeste, vuelve a generar preocupación entre padres y tutores, quienes aseguran que el problema lleva años sin una solución definitiva.
RCC Noticias ha acudido en tres ocasiones al lugar para documentar la situación. Diana Segura, madre de dos niños que estudian en el centro educativo, afirmó que las condiciones representan un riesgo para la salud y seguridad de los estudiantes.
Segura aseguró que las familias han realizado múltiples denuncias ante distintas instituciones, sin obtener una respuesta que ponga fin al problema.
“Entonces, es un peligro ya. Entonces, ya vamos alrededor de 5, 6 años, no sé de cuánto puedo decir en esta situación que hemos solicitado a la casa, obra pública, al Ministerio de Educación también porque es una escuela y en que sea debería aportar y ayudarnos para que vengan algo algo por nosotros, por estudiantes. Son años tras años, meses tras meses.”
La madre sostuvo que el cansancio entre los afectados aumenta debido a que, pese a las reiteradas solicitudes, la situación permanece igual.
“Ya no aguantamos más. Yo misma como madre no aguanto más esta situación porque tengo a mis hijos ahí. No me lo aceptan en otra escuela.”

Segura explicó que sus dos hijos permanecen en el plantel porque es el centro educativo correspondiente a la zona donde reside y que conseguir cupo en otra escuela resulta difícil.
De acuerdo con la madre, el agua acumulada no proviene del interior de la escuela, sino de áreas externas.
“No, es de afuera. Es de afuera, no es de adentro, porque en la escuela no se lava, no se friega.”
También cuestionó el color y el mal olor del agua, condiciones que, según afirma, incrementan la preocupación por posibles focos de contaminación y proliferación de mosquitos.
“Entonces, ¿cómo una agua va a salir con la base de lavadero y cómo una agua se va a poner en esa situación verde y con mal olor?”
Ante la falta de respuesta, Segura pidió que, mientras se resuelve el problema, se cierre temporalmente la entrada principal y se habilite otro acceso para los estudiantes.
“Ya siento que no puedo más.”
Padres y tutores insisten en que las autoridades deben intervenir de manera definitiva ante una situación que, aseguran, se prolonga desde hace varios años y afecta directamente el acceso al plantel y las condiciones sanitarias de su entorno.