



El Gobierno del estado de Texas inició una investigación por presunta negligencia contra el campamento de verano Camp Mystic, donde murieron decenas de jóvenes durante las fuertes inundaciones ocurridas hace casi un año. El caso surge mientras el centro busca renovar su licencia para operar este verano, en medio de cuestionamientos y acciones legales por parte de familiares de las víctimas.
Las pesquisas están a cargo de los Texas Rangers y el Departamento de Servicios de Salud Estatal de Texas, quienes llevan a cabo una investigación conjunta. El vicegobernador Dan Patrick confirmó el proceso y solicitó a las autoridades regulatorias que rechacen la reapertura del campamento, señalando que se han recibido más de 600 denuncias relacionadas con el caso.
Según los reportes, 25 niñas que participaban en el campamento, junto a dos monitoras, perdieron la vida durante las inundaciones del 4 de julio del año pasado. También falleció el director del lugar, Richard “Dick” Eastland. Además, una de las menores, identificada como Cile Steward, aún no ha sido localizada, por lo que continúan las labores de búsqueda.
Tras la tragedia, al menos 15 familias han interpuesto demandas contra el campamento, alegando negligencia grave. Entre los señalamientos destacan la falta de protocolos claros de evacuación, pese a que el lugar se encontraba en una zona propensa a inundaciones, así como la ausencia de alertas oportunas para evacuar a las niñas y al personal durante la emergencia.
Las inundaciones ocurrieron en la región conocida como Hill Country, luego de que el río Guadalupe se desbordara tras intensas lluvias, provocando una catástrofe que dejó un saldo total de 135 fallecidos en la zona.