



El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció este miércoles el inicio de una operación militar en Haití para rescatar a cuatro ciudadanos de su país que permanecen secuestrados por pandillas armadas. El mandatario advirtió que intensificará las acciones si los captores no liberan a los rehenes con vida.
En un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, Bukele explicó que los cuatro salvadoreños son técnicos especializados en aviación y forman parte del contingente desplegado en Haití como parte de una misión internacional de seguridad.
El gobernante aseguró que los secuestrados no participan en operaciones de combate y que sus funciones incluyen labores de evacuación médica y asistencia para salvar vidas.
«Los secuestrados no son combatientes. Son técnicos en el ámbito de la aviación que forman parte de nuestra misión en Haití», escribió Bukele, quien precisó que el grupo salvadoreño incluye pilotos y personal técnico.
Según el relato del mandatario, los cuatro ciudadanos fueron secuestrados cuando regresaban de comprar alimentos en un mercado próximo a la zona donde estaban desplegados.
«Hoy hemos lanzado una operación militar para rescatarlos. Tenemos un solo objetivo: hacer que nuestros cuatro compatriotas regresen a casa vivos, sin ningún daño», afirmó.
Bukele advirtió a los responsables del secuestro que las operaciones podrían alcanzar una mayor intensidad si mantienen retenidos a los cuatro salvadoreños.
«El ataque de hoy no es nada comparado con lo que está por venir si no liberan a los cuatro rehenes vivos», expresó el presidente.
El gobernante también aludió a la ofensiva de seguridad que su administración desarrolla contra las pandillas en El Salvador y afirmó que su país tiene capacidad para actuar contra las organizaciones criminales haitianas.
«Ya hemos terminado con las pandillas en El Salvador, y podemos terminar con las de ustedes también», manifestó.
Pese a la advertencia, Bukele sostuvo que los captores aún pueden evitar una escalada militar si liberan de inmediato a los cuatro ciudadanos.
«Devuélvannos a nuestros cuatro compatriotas vivos, sin ningún daño, y todo volverá a ser como antes del secuestro. La decisión está en sus manos», concluyó.
Los cuatro salvadoreños desaparecieron el domingo 18 de octubre, después de que hombres armados atacaran con armas de fuego y explosivos el vehículo blindado en el que viajaban. El hecho ocurrió en Santo, una localidad de Croix-des-Bouquets, al este de Puerto Príncipe.
La Fuerza Armada de El Salvador informó que los militares lograron salir del vehículo antes de que las llamas lo consumieran. Sin embargo, las autoridades perdieron contacto con ellos poco después. Los helicópteros enviados para auxiliarlos también recibieron disparos.
La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), misión internacional respaldada por las Naciones Unidas, informó el martes que sus efectivos mantenían operaciones terrestres y aéreas en el área del ataque.
Los enfrentamientos dejaron varios presuntos pandilleros muertos y heridos, así como cuatro integrantes de la fuerza internacional lesionados. Las autoridades no especificaron la nacionalidad de estos últimos.
Hasta este miércoles, las autoridades no habían divulgado las identidades de los cuatro salvadoreños ni datos verificables sobre su estado de salud.
El anuncio de Bukele introduce un cambio en la versión oficial del caso: mientras las comunicaciones anteriores describían a los cuatro militares como desaparecidos tras la emboscada, el presidente ahora afirma que están secuestrados y exige su liberación inmediata.