



La ingeniera geotécnica Carly Mañán advirtió en el programa Rumbo de la Tarde por Rumba 98.5 FM sobre las fallas en los controles de calidad del hormigón en las obras del país. Atribuyó esta problemática tanto a la negligencia de empresas constructoras como a la falta de supervisión por parte del Estado.
Mañán explicó que uno de los principales controles es el revenimiento, una prueba que mide la fluidez del hormigón al momento de llegar a la obra. “Se toma una muestra, se coloca en un cono y se mide cuánto se desplaza. Esa medida, en pulgadas, indica si la mezcla es la adecuada para usar”, indicó.
Otro control clave son las probetas, que se ensayan a los 7, 14 y 28 días para verificar la resistencia del material. “Si no da la resistencia que indican los planos, hay que reforzar la estructura, cambiar diseños, agrandar zapatas. Todo eso lo manda el Ministerio si se detectan fallos”, agregó.
Sin embargo, criticó que muchas veces los resultados de las pruebas llegan tarde, incluso meses después. “A veces ensayan una probeta 200 días después, cuando ya la obra está por inaugurarse, y entonces salen los problemas”, dijo.
La ingeniera también señaló que muchas empresas evitan hacer ensayos más intrusivos, como los núcleos extraídos directamente de la estructura, por temor a dañar elementos ya construidos. “Se buscan atajos o se ignoran los procesos, y ahí es donde comienza el problema”, expresó.
Mañán concluyó que es frecuente que estas fallas pasen desapercibidas hasta que es muy tarde, y que mientras se hagan los refuerzos necesarios a tiempo, no hay riesgo. Pero si se ignoran, la obra puede representar un peligro. “Lo que se necesita es supervisión de calidad desde el inicio”, subrayó.