



El presidente de la Federación de Cooperativas del Cibao Central, Eddy Samuel Álvarez, explicó que el movimiento cooperativo en esa región agrupa alrededor de 100 cooperativas que trabajan en sinergia con sus comunidades para impulsar el desarrollo económico local.
Indicó que estas entidades participan activamente en sectores como vivienda, agropecuaria, transporte y producción, generando un impacto directo en la calidad de vida de sus asociados y en la economía de los municipios donde operan.
Álvarez señaló que las cooperativas han demostrado tener una alta incidencia social y económica, aunque considera que ese impacto aún no ha sido suficientemente visibilizado en las estadísticas nacionales.
Por su parte, el presidente de la Cooperativa La Altagracia, Rafael Narciso Vargas, informó que la institución arriba a 74 años de fundada, consolidándose como una de las cooperativas de mayor tamaño del país.
Explicó que La Altagracia cuenta con 232,000 socios distribuidos en cinco municipios de Santiago, incluyendo 200,000 adultos y 32,000 niños integrados en programas de ahorro infantil.
Vargas detalló que la cooperativa maneja activos superiores a RD$31,000 millones, recursos que impactan directamente en el tejido económico de la provincia.
Además, resaltó los programas sociales que ejecuta la entidad, entre ellos servicios de salud con consultorios médicos, laboratorios clínicos, atención dental, psicología, geriatría y pediatría, así como cinco farmacias cooperativas en sectores vulnerables.

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En tanto, el presidente de la Federación de Cooperativas de la Región Este, Dagoberto Morillo, explicó que la organización surgió como un proceso de integración iniciado en 2007 y formalizado en 2012 con la participación de diversas cooperativas de la zona.
Indicó que actualmente trabajan en el fortalecimiento del sistema cooperativo bajo principios de asociatividad, ayuda mutua e inclusión social, promoviendo la participación de las comunidades en el desarrollo económico.