



Especialistas nacionales e internacionales analizaron en República Dominicana los desafíos que representa la criminalidad forzada, una modalidad emergente de la trata de personas en la que miles de víctimas son captadas mediante falsas ofertas de empleo y obligadas a participar en actividades ilícitas.
El tema fue abordado durante el III Seminario “Trata de Personas y Criminalidad Forzada: Víctimas Atrapadas en la Delincuencia Organizada”, organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX), a través de la Comisión Interinstitucional contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes (CITIM).
La actividad se desarrolló en el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas y contó con el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y el financiamiento del Gobierno de Canadá.
Durante el encuentro participaron representantes de instituciones públicas, organismos internacionales, estudiantes de Derecho y Relaciones Internacionales, académicos y miembros de la sociedad civil, con el objetivo de fortalecer las capacidades para prevenir, identificar y responder a nuevas formas de explotación.
Los expertos explicaron que la criminalidad forzada ocurre cuando las redes criminales engañan a personas con promesas falsas de trabajo y posteriormente las someten mediante amenazas, violencia o coacción para obligarlas a cometer delitos.
Entre las actividades ilícitas en las que pueden ser involucradas las víctimas figuran estafas digitales, fraudes financieros, ciberdelincuencia y otras operaciones coordinadas por organizaciones criminales.
Durante el seminario se destacó que el crecimiento de las tecnologías digitales ha permitido que estas redes amplíen sus métodos de captación y explotación, utilizando plataformas en línea para atraer personas vulnerables.
La representante de la OIM, Yurimer Molina, presentó la conferencia “La trata de personas antes del delito: comprender la vulnerabilidad para prevenir la trata de personas”, donde resaltó la importancia de identificar factores de riesgo antes de que ocurra la explotación.
Molina señaló la necesidad de fortalecer la coordinación entre instituciones para detectar tempranamente situaciones de vulnerabilidad y garantizar una respuesta integral enfocada en la protección de las víctimas.

Durante la jornada también se abordaron temas relacionados con la cooperación internacional, la protección de sobrevivientes, la captación mediante plataformas digitales y el principio de no criminalización de las víctimas.
Los participantes destacaron que las personas sometidas a criminalidad forzada deben ser reconocidas como víctimas de trata y no como responsables de los delitos que fueron obligadas a cometer bajo presión o amenazas.
La OIM reafirmó su compromiso de continuar apoyando al Gobierno dominicano en el fortalecimiento de las capacidades institucionales para prevenir la trata de personas y mejorar los mecanismos de atención a sobrevivientes.
La organización indicó que, con el respaldo del Gobierno de Canadá, mantiene programas de capacitación, cooperación técnica y fortalecimiento institucional para enfrentar las formas emergentes de explotación relacionadas con el crimen organizado.
La trata de personas con fines de criminalidad forzada es considerada una de las expresiones más complejas de este delito, debido a que combina explotación humana con estructuras criminales que operan a través de métodos cada vez más sofisticados.
La OIM recordó que trabaja junto al Estado dominicano y sus aliados para promover una migración segura, ordenada y humana, además de impulsar acciones basadas en la protección de los derechos humanos.