



El director de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA), Onésimo González, defendió el proceso de contratación para la reparación de unidades de transporte, luego de que el comunicador Manuel Cruz denunciara que el costo por autobús rondaría el millón de pesos solo por pintura y desabolladura.
Durante una entrevista, González explicó que el proceso no se limita a trabajos estéticos, sino que incluye intervenciones más amplias en la carrocería y el interior de los vehículos.
El funcionario precisó que, aunque inicialmente se habla de 31 autobuses, en realidad se trata de 47 unidades, debido a la inclusión de autobuses articulados —que equivalen a dos unidades cada uno— y autobuses rígidos. Según dijo, al dividir el costo total entre la cantidad real de unidades, el promedio por autobús sería menor al señalado en la denuncia.

Sin embargo, Cruz insistió en que los documentos oficiales del proceso de contratación no especifican que se trate de autobuses articulados ni incluyen reconstrucción completa, sino únicamente desabolladura, pintura y rotulación. En ese sentido, cuestionó que se estén realizando trabajos adicionales no contemplados en el contrato, lo que, a su juicio, podría generar inconsistencias entre lo adjudicado y lo ejecutado.
En medio del debate, González reiteró que su gestión está enfocada en la recuperación del sistema de transporte público y aseguró que todos los procesos pueden ser auditados. Además, defendió que los trabajos realizados buscan poner en condiciones óptimas los autobuses para integrarlos a nuevos corredores con estándares de calidad, incluyendo aire acondicionado y mejoras estructurales.