



Un joven dominicano que residía en Massachusetts fue reportado como desaparecido tras ser arrastrado por una fuerte corriente mientras se bañaba en una playa de Sudáfrica, según informaron sus familiares.
Se trata de Gabriel Pérez, de 37 años, a quien vieron por última vez el 4 de marzo en Diaz Beach, ubicada en las cercanías de Ciudad del Cabo. El hombre disfrutaba de unas vacaciones junto a su prima y varios amigos, en lo que describían como un viaje muy esperado.
De acuerdo con el testimonio de sus allegados,el grupo se preparaba para salir del mar cuando las condiciones cambiaron de forma repentina. En ese momento, una potente corriente sorprendió a Pérez y lo arrastró mar adentro, impidiéndole regresar a la orilla. Su hermano, José Pérez, explicó que todo ocurrió rápidamente y que el mar se tornó peligroso en cuestión de minutos.
Uno de los acompañantes intentó socorrerlo, pero no logró alcanzarlo debido a la fuerza del oleaje. El joven fue visto por última vez tratando de mantenerse a flote antes de desaparecer en el agua.
Tras lo ocurrido, las autoridades sudafricanas activaron un operativo de búsqueda que, días después, fue suspendido sin resultados positivos. Ante esta situación, la familia decidió continuar la búsqueda por cuenta propia, contratando equipos privados que incluyen buzos y embarcaciones especializadas.
“Aún confiamos en Dios y mantenemos la esperanza de encontrarlo”, expresó su madre, Marinelia Mercedes Sánchez. Sus familiares aseguran que no detendrán los esfuerzos hasta esclarecer lo sucedido. “Seguiremos hasta saber la verdad, sin importar cuál sea el desenlace”, manifestó uno de sus hermanos.
Mientras tanto, han iniciado una campaña de recaudación de fondos para cubrir los gastos del operativo, en medio de la angustia y la incertidumbre que rodean la desaparición del joven en aguas sudafricanas.
Además del esfuerzo familiar, la comunidad dominicana y amigos cercanos han mostrado su solidaridad, compartiendo la información sobre la desaparición de Gabriel Pérez en redes sociales y medios locales. Esta movilización busca aumentar la visibilidad del caso, con la esperanza de que alguien pueda aportar información sobre su paradero y así acelerar la búsqueda en las aguas cercanas a Diaz Beach.
Por su parte, expertos en rescates marítimos han señalado que las corrientes en la región pueden ser extremadamente impredecibles y peligrosas, lo que complica las labores de búsqueda. Pese a ello, los familiares insisten en no rendirse, manteniendo la fe y organizando nuevas expediciones con el apoyo de buzos y embarcaciones privadas, decididos a agotar todas las posibilidades hasta encontrar alguna pista que permita localizar al joven dominicano.