



El economista especializado en mercados financieros, Eriden Estrella, afirmó este lunes en El Sol de la Mañana que el conflicto bélico protagonizado por Estados Unidos e Israel contra Irán debe analizarse más allá del plano militar, al considerar que forma parte de una estrategia geopolítica y económica de largo alcance impulsada desde Washington.
Durante la entrevista, Estrella sostuvo que el escenario actual no responde únicamente a decisiones coyunturales de un presidente, sino a una línea de acción sostenida durante más de una década, vinculada al reordenamiento del poder global, la energía y la producción industrial. A su juicio, la crisis en Medio Oriente también impacta directamente los mercados, las cadenas de suministro y la competencia entre grandes potencias.
El analista explicó que Estados Unidos no tendría incentivos reales para un acuerdo inmediato, debido al nivel de compromiso político, militar y económico asumido en la región.
En ese sentido, consideró que el conflicto también debe leerse a la luz de la rivalidad entre Estados Unidos y China. Mientras China domina gran parte de la manufactura mundial, dijo, Estados Unidos mantiene el control del diseño, la innovación y la arquitectura tecnológica, por lo que una alteración del equilibrio energético global podría modificar también la correlación de fuerzas entre ambos bloques.

Estrella planteó que la economía energética mundial sigue siendo uno de los principales factores del equilibrio geopolítico. Explicó que, si se produce una interrupción del suministro de petróleo desde Medio Oriente, los mayores beneficiados serían Estados Unidos, América del Norte en sentido amplio y Rusia, debido a su peso como productores de energía.
En contraste, advirtió que los grandes consumidores asiáticos, como China, India, Japón y Taiwán, serían de los más golpeados por una disrupción prolongada en esa región.
Al abordar la discusión sobre el programa nuclear iraní, Estrella indicó que el enriquecimiento de uranio no implica necesariamente que Irán tenga capacidad real para desarrollar armamento nuclear funcional. Explicó que el plutonio es el combustible principal de las armas termonucleares modernas y que su producción depende de reactores específicos y procesos prolongados, disponibles principalmente en potencias nucleares ya consolidadas.
En ese sentido, sostuvo que el debate público sobre la capacidad nuclear iraní suele simplificarse en exceso, cuando en realidad intervienen factores técnicos, geográficos y estratégicos mucho más complejos.
El economista señaló que este conflicto también acelera una reconfiguración de las cadenas globales de suministro, favoreciendo modelos de producción más cercanos a los mercados de consumo y ubicados en países con ventajas arancelarias. A su entender, el nuevo escenario obliga a países como República Dominicana a repensar su estrategia económica.
Por ello, propuso una reforma profunda del sistema educativo dominicano, enfocada en ingeniería, automatización, programación aplicada a la producción y fortalecimiento de capacidades industriales. Indicó que el país debe orientarse a producir localmente con mayor eficiencia y menor costo, aprovechando tecnologías avanzadas y datos sobre la demanda interna.
Estrella advirtió además que ningún proceso serio de industrialización será posible sin una administración adecuada de los recursos naturales, especialmente del agua, que consideró esencial para sostener una economía moderna en el mediano y largo plazo.
Finalmente, planteó que el Gobierno dominicano necesita elevar su capacidad de diseñar, concebir y ejecutar políticas públicas, a través del fortalecimiento de sus departamentos técnicos y la profesionalización de sus equipos. A su juicio, la pérdida de talento especializado dentro del Estado ha debilitado la calidad de muchas decisiones oficiales.