



El celular forma parte de la vida cotidiana de los niños y es utilizado para comunicarse, entretenerse, buscar información e incluso realizar tareas. Sin embargo, diferentes investigaciones han encontrado una relación entre la posesión de estos dispositivos, el uso de pantallas y el rendimiento en la comprensión lectora y el procesamiento del lenguaje.
Una investigación de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) encontró que estudiantes de primaria que poseen un teléfono propio obtuvieron menores puntuaciones en pruebas de comprensión lectora que aquellos que no tenían uno. El estudio analizó a alumnos de tercero y sexto grado y encontró una asociación estadísticamente significativa entre tener un celular y un menor desempeño.
Los investigadores aclararon que se trata de una correlación y no de una relación de causalidad, por lo que el estudio no demuestra que tener un teléfono provoque directamente una menor comprensión lectora.
El estudio también encontró que no hubo diferencias significativas dependiendo de si el teléfono estaba sobre el escritorio, guardado o fuera de la escuela. Tampoco se observó una relación entre la edad en que el niño recibió su primer celular y su desempeño.
En contraste, la lectura en papel mostró una asociación más favorable con la comprensión, mientras que las pantallas pueden ofrecer notificaciones, enlaces y mensajes que interrumpen la concentración.
La preocupación también alcanza el desarrollo del lenguaje. Un estudio publicado en JAMA Pediatrics, que siguió durante dos años a 747 niños noruegos, encontró asociaciones entre un mayor uso de pantallas y un menor rendimiento en algunos aspectos del procesamiento lingüístico.