



Las imágenes de hectáreas devastadas por el fuego en el sur de Francia, Grecia y diversas regiones de Europa han encendido las alarmas internacionales, pero sobre todo por lo que se acerca.
El 9 de julio la agencia norteamericana NOAA declaró que hay casi un 90% de probabilidades de que el fenómeno meteorológico de El Niño que nos visita este año tenga muchas similitudes con El Niño de 1877 que produjo sequías y hambrunas que mataron a 3 millones de personas.
Aunque el Niño disminuye la cantidad de huracanes en nuestra área, trae consigo una sequía que nos pegará durísimo.
Dominicana, vivió en años recientes graves incendios que consumieron miles de tareas de bosque de pino y biodiversidad endémica y algunos atribuyeron la responsabilidad a nacionales haitianos, acusándolos colectivamente de actos de sabotaje cuando al igual que en otros países el origen de los fuegos ha sido fruto mayormente por la resequedad extrema.
Esta vez debemos continuar con las mejoras estructurales en gestión forestal que empezaron este año con la mejoría reciente de las condiciones laborales de los guardaparques, pero hace falta mucho más… como:
1- Fortalecimiento integral del Cuerpo de Bomberos Forestales y campañas educativas para prevención.
3- Regulación estricta de la quema agrícola
4- Un manejo silvícola masivo que incluya un aumento exponencial de las brechas cortafuegos que ayudarán a controlar una temporada difícil.
5- Educación comunitaria y desmitificación Actuemos con urgencia que, como dice la frase… “es mejor prevenir que lamentar.”