



La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, afirmó este lunes que es necesario impulsar una transformación cultural basada en la equidad para poder erradicar los feminicidios, advirtiendo que, sin este cambio profundo, los esfuerzos institucionales “nunca serán suficientes”.
Durante la reunión de la Fuerza de Tarea Conjunta, la funcionaria señaló que la prevención de los feminicidios ha sido una de las prioridades del Estado, al tratarse de hechos que representan una tragedia social y nacional.
Raful expresó que, además de su rol como funcionaria, su postura está influenciada por su experiencia personal como mujer y madre, destacando su trayectoria en la defensa de los derechos femeninos y la protección ante situaciones de riesgo.
Indicó que, aunque se han logrado avances, también existen fallas dentro del sistema en materia de prevención, lo que ha impedido evitar numerosos casos y garantizar una respuesta oportuna para proteger a las víctimas.
La ministra hizo un llamado a la reflexión, la empatía y a asumir los desafíos pendientes en la lucha contra la violencia de género, señalando que cada caso afecta profundamente a la sociedad y compromete a las autoridades a seguir fortaleciendo las acciones preventivas.
Raful lamentó además el aumento de los casos en comparación con el año anterior y sostuvo que esta situación debe generar mayor compromiso institucional y trabajo conjunto entre las entidades del Estado.
En ese sentido, destacó la importancia de la Fuerza de Tarea como un espacio de coordinación interinstitucional para mejorar la respuesta ante la violencia de género y garantizar la protección de las mujeres en riesgo.
Asimismo, reiteró su disposición de colaboración con el Ministerio Público para fortalecer los mecanismos de atención y prevención, subrayando que cada esfuerzo puede contribuir a salvar vidas.
La funcionaria resaltó también la iniciativa de los “Puntos Vida”, implementada por el Ministerio de Interior y Policía, como una estrategia para facilitar el acceso de mujeres en situación de riesgo a apoyo inmediato en espacios públicos y privados como farmacias y supermercados.

Estos puntos cuentan con personal capacitado para brindar asistencia rápida y articulación con otras instituciones como la Procuraduría General de la República, el Ministerio de la Mujer y la Dirección Especializada de Atención a la Mujer y Violencia Intrafamiliar (Deamvi).
Finalmente, Raful afirmó que los protocolos deben ser revisados constantemente y que cada caso de violencia refuerza el compromiso de seguir trabajando contra una cultura machista aún presente en la sociedad, con el objetivo de garantizar mayor protección y respeto hacia los derechos de las mujeres.