



El Gobierno dominicano ha mantenido una posición de no intervención militar en Haití frente al agravamiento de la crisis de seguridad, mientras promueve la participación de la comunidad internacional y ofrece apoyo logístico a las fuerzas autorizadas por las Naciones Unidas, según plantea un artículo de opinión del periodista Daniel García Archibald.
El análisis surge tras el despliegue de 2,000 soldados salvadoreños en territorio haitiano, anunciado por el presidente Nayib Bukele, para apoyar el rescate de cuatro técnicos salvadoreños capturados por pandillas. El autor considera que la actuación de El Salvador responde a sus propias circunstancias, pero advierte que no constituye un modelo que República Dominicana deba replicar.
García Archibald sostiene que una incursión de tropas dominicanas en Haití podría cambiar la naturaleza del conflicto y generar tensiones nacionalistas contra República Dominicana.
El artículo también señala que República Dominicana no forma parte del contingente de la Fuerza de Supresión de Pandillas autorizado por el Consejo de Seguridad de la ONU, por lo que el autor considera que su participación debe mantenerse dentro de los mecanismos de cooperación establecidos.
El periodista también reconoce la gestión del excanciller Roberto Álvarez, quien durante su permanencia en el cargo compareció en 15 ocasiones ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para solicitar una respuesta internacional frente a la violencia en Haití.
El autor concluye que la posición dominicana debe mantener como ejes la seguridad fronteriza, la diplomacia activa, el respeto al derecho internacional y la presión para que la comunidad internacional asuma su responsabilidad frente a la crisis haitiana.
Nota: Este texto recoge los planteamientos del artículo de opinión de Daniel García Archibald, no una declaración oficial del Gobierno dominicano.