



La misión de los militares salvadoreños en Haití para localizar a cuatro soldados desaparecidos tras una emboscada enfrenta serias dificultades. El coronel retirado Himmler Rebu advirtió que la inseguridad, el desconocimiento del terreno y la violencia de las pandillas reducen las posibilidades de éxito de las operaciones de búsqueda.
Un contingente militar de El Salvador llegó el jueves a Puerto Príncipe para colaborar en la búsqueda de cuatro soldados desaparecidos tras una emboscada ocurrida el pasado domingo en Santo, en la comuna de Croix-des-Bouquets. Los militares forman parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF).
El despliegue fue anunciado por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, con el propósito de reforzar las operaciones de búsqueda. Sin embargo, Rebu considera que las condiciones de seguridad en Haití representan un obstáculo para la misión.
En declaraciones telefónicas a la agencia EFE, el excomandante de una unidad de fuerzas especiales del Ejército haitiano sostuvo que las tropas extranjeras difícilmente obtendrán resultados si mantienen una estrategia centrada en la confrontación militar.
“Ellos deben salir de la idea de la guerra para resolver este problema”, manifestó el coronel retirado.
Rebu señaló que habían transcurrido más de 72 horas desde la emboscada sin noticias sobre el paradero de los cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños. Asimismo, cuestionó las posibilidades de localizarlos debido al desconocimiento del terreno y la complejidad de las operaciones.
“No van a tener resultados”, afirmó el exoficial durante la entrevista con EFE, al referirse a las dificultades que enfrentan las fuerzas participantes en la búsqueda.
La inseguridad en Puerto Príncipe y la presencia de grupos armados representan algunos de los principales desafíos para los efectivos desplegados. A las pandillas se les atribuye el ataque contra el vehículo en el que se trasladaban los militares desaparecidos.
La crisis haitiana ha motivado distintas operaciones internacionales destinadas al mantenimiento de la paz y al restablecimiento de la democracia. Entre ellas figura la intervención de 1994, encabezada por Estados Unidos, que permitió el regreso al poder del entonces presidente Jean-Bertrand Aristide.
Posteriormente, la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) permaneció en el país entre 2004 y 2017. Pese a estas intervenciones, Haití continúa enfrentando una grave crisis de seguridad.
Rebu atribuye parte de los resultados limitados de estas operaciones a la falta de consideración de los factores culturales, sociales e históricos del país. A su juicio, las estrategias internacionales deben tomar en cuenta las particularidades del conflicto haitiano.
“Han fracasado porque no han respetado la idiosincrasia haitiana en el conflicto”, expresó.
El exjefe militar sostiene que la violencia de las pandillas también está relacionada con intereses económicos y políticos que, según sus declaraciones, contribuyen a mantener la crisis. Afirmó que estos grupos, integrados mayoritariamente por jóvenes, reciben armas y municiones de sectores que obtienen beneficios de actividades legales e ilegales.
“Es una manipulación internacional que estamos viviendo”, manifestó Rebu, quien encabezó un intento de golpe de Estado en abril de 1989 contra el entonces presidente haitiano Prosper Avril.
Según su planteamiento, estos intereses dificultan los esfuerzos para estabilizar Haití y avanzar hacia un proceso electoral. Las disputas políticas y la inseguridad continúan complicando la organización de los comicios.
La crisis de violencia también genera incertidumbre sobre la celebración de las elecciones presidenciales y legislativas. Después de varios aplazamientos, se había fijado el 13 de diciembre como fecha para la primera vuelta electoral.
No obstante, la Comisión Electoral Provisional (CEP) indicó que trabaja en una modificación del calendario de votación, en medio de las dificultades para garantizar condiciones adecuadas de seguridad.
Rebu considera que las elecciones difícilmente podrán celebrarse mientras persistan la inseguridad y los obstáculos políticos. Asimismo, cuestionó la voluntad de los sectores que están en el poder para organizar unos comicios que podrían modificar el panorama político haitiano.
“En las condiciones actuales no se pueden realizar elecciones y, si estas condiciones no cambian, nunca se van a poder realizar elecciones”, concluyó el coronel retirado.
La búsqueda de los cuatro militares salvadoreños continúa en medio de la violencia armada y la incertidumbre política en Haití. Las advertencias de Rebu ponen de relieve los desafíos que enfrentan las fuerzas extranjeras y los obstáculos que persisten para recuperar la estabilidad y celebrar elecciones en el país.