



Hace poco más de un año, Yara Peña decidió tomar un camino poco común para muchas mujeres: dedicarse al motoconcho. La situación económica la llevó a buscar una alternativa para sostener a sus dos hijos y encontró en las calles una oportunidad de trabajo que hoy define como su forma digna de salir adelante.
Trabajo y responsabilidad
Aunque asegura sentirse agradecida por poder ejercer su oficio, reconoce que trabajar en las calles implica enfrentar miedos constantes por la imprudencia y la inseguridad. “Gracias a Dios me siento bien, pero a veces uno sale con el temor de muchos imprudentes, antisociales que andan en la calle”, expresó.
Madre soltera de dos hijos, Yara afirma que el motoconcho se ha convertido en la herramienta que le permite cubrir las necesidades de su familia y demostrar que con esfuerzo es posible salir adelante.
“Gracias a Dios, en eso estamos hasta que Dios quiera”, dijo al explicar que con este trabajo mantiene a sus hijos, quienes representan su principal motivación para seguir luchando cada día.
Yara aprovechó para enviar un mensaje a las mujeres que actualmente no tienen empleo y atraviesan momentos difíciles, invitándolas a no rendirse y buscar alternativas dignas para salir adelante.
“Que tratemos de echar para adelante… tener un motivo por quién luchar”, expresó.