



El puente peatonal de la avenida Ortega y Gasset fue puesto en funcionamiento luego de permanecer fuera de servicio durante más de 20 años, permitiendo que miles de personas puedan cruzar de forma segura una de las vías con mayor flujo vehicular del Distrito Nacional.
Desde su reapertura, decenas de ciudadanos han comenzado a utilizar la estructura rehabilitada, reduciendo el riesgo que durante años representó atravesar la avenida entre vehículos en movimiento.
La obra, ejecutada por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), beneficia a pacientes, familiares, estudiantes, militares, deportistas, empleados y demás usuarios que diariamente se desplazan hacia el Hospital Central de las Fuerzas Armadas, el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, estaciones del Metro, comercios e instituciones ubicadas en la zona.
Aunque el puente fue construido en 2004, nunca llegó a ser habilitado para el uso público y permaneció en desuso durante cerca de dos décadas. Tras una rehabilitación integral, la estructura de 33 metros vuelve a conectar ambos lados de la avenida.
Los trabajos incluyeron el reemplazo de piezas metálicas deterioradas, la reparación de áreas afectadas por la corrosión, el reforzamiento de la estructura y el acondicionamiento total de la pasarela para garantizar un tránsito peatonal seguro.
Los primeros usuarios valoraron positivamente la reapertura de la infraestructura. "Esto está muy bien. Ese cruce ahí abajo es muy peligroso", expresó Máximo Florentino Candelario.
Por su parte, Allison Féliz Lorenzo señaló que "este puente se convierte ahora en una manera muy beneficiosa para los peatones", mientras que Esteban Ogando afirmó: "Esto es salvar vidas, esto es progreso, porque no todo el que sale de su casa regresa". Otra usuaria identificada como Juanita agregó: "Ahora estamos más seguros, porque esa calle está demasiado peligrosa para cruzarla".