



Milton Morrison explotó durante la presentación del nuevo modelo de la licencia de conducir y aseguró que su vida estuvo en peligro tras revelar intentos de soborno millonarios y campañas de descrédito en su contra.
No es casualidad que el lanzamiento se realizara en víspera de la Independencia Nacional. Para el director del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), esta nueva licencia no es solo una modernización tecnológica, sino la recuperación de la soberanía del Estado dominicano.
Durante años, la identidad vial estuvo bajo control de terceros y hoy, según afirmó, vuelve al lugar al que siempre ha pertenecido.
El funcionario explicó que cuando decidió no firmar una nueva adenda al contrato existente y aplicar la ley, comenzaron las presiones.
“Millones de pesos y dólares fue el precio que pusieron a mi integridad. Y yo les dije que no estaba en venta. Porque un funcionario público no le pertenece a quien más pague, sino al pueblo.”
Tras negarse, aseguró que enfrentó campañas de descrédito, ataques mediáticos y más de una docena de acciones legales para intentar paralizar la licitación. Incluso denunció que semanas después de asumir el cargo se produjo el apagado deliberado de semáforos en el Gran Santo Domingo como mecanismo de presión.
“Yo vine a servir al Estado, no a servirme. Y si tuviera que rechazar otra vez lo rechazado, por este país, lo haría una, dos, tres veces y las que haga falta. Porque la República Dominicana merece servidores públicos que pongan la institución por encima de su bolsillo.”