



El Partido Revolucionario Moderno (PRM) celebró este domingo 9 de agosto su Asamblea Nacional de Delegados para renovar las autoridades que conducirán la organización durante el período 2026-2028, en una jornada marcada por el consenso entre sus principales sectores, pero también por la ausencia del presidente Luis Abinader, David Collado y el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco.
La asamblea, celebrada en Santo Domingo, aprobó por aclamación la plancha única consensuada previamente por los distintos grupos internos. El proceso permitió evitar una competencia entre planchas y proyectó una señal de unidad dentro del partido oficialista. La elección de Abinader como presidente del PRM fue posteriormente agradecida por el mandatario, quien no asistió a la actividad.
Otro elemento que marcó la jornada fue la restricción al acceso de los medios de comunicación. Periodistas y equipos de prensa no tuvieron acceso libre al desarrollo de la convención, por lo que la cobertura de las incidencias internas quedó limitada mientras se desarrollaba la Asamblea Nacional.
Luis Abinader fue escogido como presidente del Partido Revolucionario Moderno para el nuevo período. El mandatario agradeció posteriormente la elección y planteó la unidad como una de las prioridades de esta nueva etapa.
La juramentación de las nuevas autoridades está prevista para septiembre.
El exministro de Obras Públicas Deligne Ascención fue escogido como primer vicepresidente del PRM y también fue ratificado al frente de la Comisión Nacional de Elecciones Internas (CNEI).
Su elección forma parte del acuerdo alcanzado entre los diferentes sectores de la organización y representa la continuidad de su participación en la estructura nacional del partido.
Juan Garrigó Mejía asumirá la Secretaría General del PRM, una de las posiciones centrales de la estructura partidaria.
Garrigó llega al cargo con el compromiso de fortalecer la unidad, escuchar a las bases y mantener una relación cercana entre la dirección nacional y la militancia. Durante el proceso previo había defendido la necesidad de trabajar con humildad y vocación de servicio.
Gloria Reyes fue escogida como secretaria nacional de Organización, posición considerada estratégica dentro del partido debido a su responsabilidad sobre el fortalecimiento de las estructuras territoriales y la articulación de la militancia.
La dirección quedó completada con Milagros Ortiz Bosch como segunda vicepresidenta; Eddy Olivares como tercer vicepresidente; Nelson Arroyo como cuarto vicepresidente y Salvador Ramos como quinto vicepresidente.
La Comisión Nacional de Elecciones Internas quedó encabezada nuevamente por Deligne Ascención, acompañado por Dionisio de los Santos como vicepresidente ejecutivo.
El consenso fue uno de los principales elementos de la convención. Antes de la elección, dirigentes como José Ignacio Paliza, Deligne Ascención, Sigmund Freund y Ricardo de los Santos habían destacado la importancia de preservar la unidad de la organización.
El proceso siguió la ruta institucional definida previamente por el partido. En junio, el Comité Nacional había aprobado la modalidad de convención de delegados para escoger las autoridades de los diferentes niveles orgánicos.
La nueva dirección asumirá en un período clave para el PRM, que deberá administrar sus diferencias internas y preparar la organización para los procesos de selección de candidaturas que se desarrollarán rumbo a 2028.
Durante la jornada también hubo llamados a fortalecer la conexión con la ciudadanía. Guido Gómez Mazara planteó que el partido debe actuar con humildad y prestar atención a los niveles de abstención electoral, mientras Deligne Ascención destacó como uno de los principales resultados de su gestión anterior la expansión territorial de las estructuras del PRM.
Con la elección de la plancha de consenso, el PRM cerró su proceso de renovación interna con una estructura encabezada por Abinader, pero sin la presencia física del propio presidente del partido, ni de David Collado y Alfredo Pacheco durante la convención.