



El diputado de la Fuerza del Pueblo por la Circunscripción 2 del Distrito Nacional, Tobías Crespo, expresó su preocupación por la acumulación de residuos sólidos en calles, aceras, cañadas y espacios públicos de distintos sectores de la capital, situación que, advirtió, afecta la salud y la calidad de vida de los residentes.
El legislador cuestionó que, pese a los recursos públicos destinados a la gestión de residuos sólidos, incluidos los canalizados a través del fideicomiso DO Sostenible, persistan problemas de acumulación de basura en diferentes comunidades.
“Estamos hablando de recursos importantes destinados a mejorar la gestión de los residuos sólidos. Por eso es necesario que las autoridades expliquen qué resultados se están obteniendo y cómo estas inversiones se traducen en mejores servicios para la población. La gente necesita ver que los recursos públicos se convierten en soluciones”, sostuvo.
Crespo señaló que la acumulación prolongada de desperdicios provoca malos olores y puede favorecer la proliferación de insectos y roedores, además de generar focos de contaminación, especialmente en comunidades con deficiencias de drenaje y saneamiento.
“Para una familia no es poca cosa tener que convivir con basura frente a su casa, malos olores y la presencia de insectos y roedores. La recogida de residuos es un servicio básico y los ciudadanos tienen derecho a recibirlo de manera oportuna y eficiente”, manifestó.
El congresista agregó que las consecuencias van más allá de la apariencia de las calles, debido a los riesgos que estas condiciones representan para niños, adultos mayores y otras personas que residen en las zonas afectadas.
“No se trata solamente de cómo se ven nuestras calles. Se trata de la salud de los niños, de nuestros envejecientes y de familias que merecen vivir en un entorno limpio y seguro. La respuesta no puede limitarse a operativos ocasionales; necesitamos un servicio que funcione todos los días”, afirmó.
Ante esta situación, el diputado llamó al Ayuntamiento del Distrito Nacional a mejorar la planificación de las rutas de recolección, garantizar el cumplimiento de las frecuencias establecidas y atender de manera oportuna los puntos donde se acumulan desperdicios de forma recurrente.
También planteó la necesidad de impulsar programas de educación ciudadana, separación de residuos y coordinación con las comunidades para contribuir a una solución sostenible.
Crespo reconoció que mantener limpia la ciudad requiere la participación de la ciudadanía, pero insistió en que las autoridades deben garantizar el funcionamiento eficiente del servicio de recogida.
“La limpieza de la ciudad es una responsabilidad compartida, pero las autoridades tienen el deber de garantizar que el sistema funcione. Los capitaleños merecen respuestas concretas y resultados que puedan ver en sus propios barrios”, concluyó.