



El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que está dispuesto a negociar con el nuevo liderazgo iraní, tras la muerte del líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jameneí, en el ataque conjunto de Israel y Estados Unidos contra el país.
"Quieren hablar, y he accedido a hacerlo, así que hablaré con ellos", declaró en una entrevista telefónica con la revista estadounidense The Atlantic.
El republicano, que anunció el ataque el sábado tras dar por fracasadas las negociaciones nucleares con Teherán, afirmó que Irán ha tardado demasiado en querer llegar a un acuerdo: "Deberían haberlo hecho antes. Deberían haber hecho antes lo que era muy fácil de hacer. Esperaron demasiado", dijo.
En otra entrevista con la cadena estadounidense CBC, el republicano afirmó que la operación contra Irán, bautizada como 'Furia Épica', va más rápido de lo previsto.
Trump, quien prometió en campaña en 2024 que mantendría a Estados Unidos al margen de prolongadas guerras en el exterior, dio estas declaraciones después de que sus fuerzas armadas anunciaran que tres militares estadounidenses han muerto y otros cinco han resultado gravemente heridos durante la operación.
Los bombardeos conjuntos de Israel y Estados Unidos contra Irán comenzaron el sábado, cuando murió el ayatolá junto a buena parte de la cúpula militar iraní, y han continuado este domingo con varias oleadas de ataques sobre Teherán.
Irán ha prometido vengar la muerte de Jameneí y, hasta el momento, ha atacado a Israel, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait, entre otros aliados de Estados Unidos, donde este país mantiene bases militares.
La República Islámica, que atraviesa por su momento más complejo desde su fundación en 1979, se apresura además para buscar un sucesor de Jameneí y nombró a un triunvirato para pilotar la transición.
Irán ha prometido vengar la muerte de Jameneí y, hasta el momento, ha atacado a Israel, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait, entre otros aliados de Estados Unidos, donde este país mantiene bases militares.
La República Islámica, que atraviesa por su momento más complejo desde su fundación en 1979, se apresura además para buscar un sucesor de Jameneí y nombró a un triunvirato para pilotar la transición.