



Los candidatos a las elecciones presidenciales de Brasil han trasladado cada vez más sus campañas a las redes sociales, donde los videos breves se han convertido en una herramienta para difundir discursos, actividades proselitistas y mensajes políticos.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva utiliza fragmentos de entrevistas y declaraciones de menos de un minuto para abordar asuntos políticos y cuestionar a su principal adversario, el senador Flávio Bolsonaro.
Este último también apuesta por el formato y ha difundido videos verticales de su gira por el nordeste brasileño, con imágenes de marchas, discursos y declaraciones sobre la crisis del Supremo Tribunal Federal.
La estrategia digital coincide con una reducción de los debates televisivos. Hasta el momento, solo se ha celebrado un debate presidencial, el 23 de agosto, organizado por la cadena Band, con la participación de tres de los seis candidatos invitados.
Los puestos reservados para Lula y Flávio Bolsonaro quedaron vacíos en ese encuentro, mientras otras cadenas también han cancelado debates previstos con los aspirantes a la Presidencia.
Vale señaló que los jóvenes mantienen interés por la política, pero la consumen de manera diferente, marcada por la rapidez, la abundancia de información y los formatos cortos.
Esta dinámica ha generado una competencia entre los candidatos para producir fragmentos de sus discursos destinados a las redes sociales. La especialista advierte que este formato puede limitar el espacio para profundizar en los asuntos políticos y favorecer que los usuarios reciban contenidos ajustados a sus preferencias.
Brasil, además, registra una elevada utilización de las redes sociales y se encuentra entre los principales mercados mundiales de WhatsApp.
Luis Fakhouri, cofundador y director de estrategia de Palver, señaló que la comunicación política mediante redes comenzó a adquirir mayor relevancia en Brasil desde 2014, con la estrategia de Jair Bolsonaro.