



El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, rechazó las acusaciones de una organización haitiana que atribuye a militares salvadoreños presuntos bombardeos y ataques aéreos contra comunidades civiles en Haití, en medio del despliegue de tropas que buscan a cuatro efectivos desaparecidos desde el pasado 18 de octubre.
A través de su cuenta en la red social X, el mandatario negó que su contingente haya utilizado explosivos o realizado bombardeos durante las operaciones en territorio haitiano. Bukele explicó que los helicópteros de ataque salvadoreños llegaron al país caribeño el 29 de octubre, un día después de la publicación de la denuncia, y aseguró: «Nuestra misión ni siquiera tiene bombas a su disposición».
La acusación fue presentada por la Asociación de las Naciones Unidas-Haití (UNA-Haití) mediante una comunicación dirigida al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres. En el documento, la entidad denunció supuestos ataques contra sectores residenciales de Croix-des-Bouquets y Canaán, donde habrían ocurrido operaciones aéreas y acciones con armamento pesado desde el 22 de octubre.
Bukele también cuestionó la credibilidad de la organización denunciante y aclaró que, pese a su denominación, esta no forma parte de la estructura de Naciones Unidas. Asimismo, sostuvo que los helicópteros salvadoreños no habían realizado operaciones aéreas desde su llegada a Haití y calificó las acusaciones como falsas.
Por su parte, la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), misión internacional en la que participa el contingente salvadoreño, también rechazó los señalamientos y afirmó que sus operaciones no contemplan el uso de dispositivos explosivos ni bombardeos aéreos. La organización indicó que sus efectivos deben actuar conforme a las reglas de enfrentamiento y las disposiciones del derecho internacional de los derechos humanos, con medidas destinadas a reducir los riesgos para la población civil.
El despliegue salvadoreño supera los 2,000 militares y tiene como principal objetivo localizar a cuatro integrantes de su contingente desaparecidos después de una emboscada atribuida a bandas armadas haitianas en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets. Mientras continúan las labores de búsqueda y los patrullajes en Puerto Príncipe, las denuncias sobre posibles afectaciones a civiles y las respuestas de las autoridades salvadoreñas mantienen la atención sobre las operaciones internacionales en Haití.