



China expresó este jueves su rechazo a los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos a determinados drones y componentes, al considerar que estas medidas representan un trato discriminatorio hacia sus productos.
El Gobierno chino solicitó a Washington retirar de inmediato los gravámenes establecidos bajo la Sección 232, al tiempo que cuestionó que las autoridades estadounidenses hayan aplicado estas medidas bajo argumentos relacionados con la seguridad nacional.
El Ministerio de Comercio de China sostuvo que las tarifas afectan los intereses de las empresas de su país y podrían perjudicar el intercambio comercial entre ambas potencias. Pekín también defendió que buena parte de las exportaciones chinas de drones hacia Estados Unidos están destinadas principalmente a actividades civiles.
La reacción se produce después de que Estados Unidos anunciara la imposición de aranceles de hasta 100% a determinados drones importados, en una medida que busca reducir la dependencia estadounidense de tecnología extranjera y fortalecer la producción nacional del sector.
Los nuevos gravámenes contemplan tasas diferenciadas según el tipo de aeronave no tripulada y su procedencia. Algunos drones y componentes de países aliados de Washington también estarán sujetos a aranceles, aunque con porcentajes inferiores a los establecidos para determinados productos.
La decisión estadounidense se suma a las medidas que Washington ha adoptado para limitar su dependencia de la tecnología china, particularmente en sectores considerados estratégicos para la seguridad y las cadenas de suministro.
Con su pronunciamiento, Pekín busca que Estados Unidos reconsidere los nuevos impuestos y advierte sobre las consecuencias que podrían tener para las compañías chinas y para las relaciones comerciales entre ambos países.