El Gobierno de Cuba afirmó que continuará desarrollando sus misiones médicas internacionales, a pesar de las nuevas restricciones de visados anunciadas por Estados Unidos contra funcionarios cubanos y de terceros países vinculados a ese programa.
El Canciller Bruno Rodríguez señaló en redes sociales que su país “continuará prestando servicios”, poco después de que el Departamento de Estado estadounidense calificara estas misiones como una forma de “trabajo forzoso” y anunciara nuevas medidas punitivas.
Las brigadas médicas representan una de las principales fuentes de ingresos para Cuba, que ha defendido históricamente este programa como un gesto de cooperación y solidaridad internacional.
Rodríguez consideró que las acciones de Washington evidencian que la “imposición” y la “agresión” son la “nueva doctrina de la política exterior” de Estados Unidos bajo la administración republicana del presidente Donald Trump.
Poco antes, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció las restricciones de visados a funcionarios de varios países africanos (sin especificar) y de la nación caribeña de Granada, acusándolos de "complicidad" en una "actividad ilegal".
Rubio insistió en que el Gobierno cubano "alquila" a sus médicos a "precios elevados" para luego quedarse con la mayor parte de estos ingresos. "Este plan enriquece al corrupto régimen cubano al tiempo que priva al pueblo cubano de atención médica esencial", argumentó.