



Cuba anunció la cancelación de la próxima edición del Festival del Habano, prevista del 24 al 27 de febrero, en un contexto marcado por una severa crisis energética.
El evento, uno de los más importantes para la industria tabacalera de la isla, no tiene aún nueva fecha confirmada. La decisión se comunicó mediante una carta enviada a los participantes.
El festival reúne cada año a coleccionistas, empresarios y periodistas especializados en tabaco premium. Su principal atractivo es la subasta de puros y humidores exclusivos, que genera ingresos millonarios para el Estado cubano.
En 2025, la subasta recaudó más de 16 millones de euros ante unos 2,000 invitados. En los dos años previos se obtuvieron 17 millones y 11 millones de euros, respectivamente. De acuerdo con información oficial, esos fondos se destinan al sistema de salud.
El sector del tabaco es clave para la economía de la isla. En 2024, las ventas de habanos alcanzaron 827 millones de dólares. Sin embargo, la crisis energética ha golpeado con fuerza a distintos sectores productivos y al turismo.
En los últimos días, el gobierno adoptó medidas para ahorrar electricidad y combustible, priorizando servicios básicos. Más de 30 hoteles han cerrado temporalmente para reducir el consumo de energía, mientras aerolíneas de Canadá y Rusia suspendieron vuelos por dificultades para reabastecer combustible.
La situación se agrava tras la reducción del suministro de petróleo desde Venezuela. Además, Estados Unidos ha advertido que podría aplicar aranceles a países que envíen crudo a Cuba. La Habana sostiene que estas acciones buscan “asfixiar” su economía, sometida a embargo desde 1962.