



El director general de Impuestos Internos (DGII), Pedro Urrutia San Giovanni, aclaró que no está contemplada una nueva prórroga general para la implementación de la facturación electrónica, cuyo plazo vence el próximo 15 de noviembre, aunque aseguró que la institución ofrecerá facilidades individuales a los contribuyentes que enfrenten dificultades para completar el proceso.
Durante una entrevista este viernes en el programa El Sol de la Mañana, el funcionario explicó que la administración tributaria mantendrá una actitud de orientación y acompañamiento, especialmente hacia los pequeños negocios y emprendedores que todavía no se han incorporado al sistema.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de extender nuevamente el plazo, Urrutia San Giovanni respondió: “Yo le estoy diciendo facilidades, pero no prórroga”, dejando claro que la institución atenderá situaciones particulares sin anunciar una extensión general de la fecha establecida.
El funcionario recordó que la Ley de Facturación Electrónica fue aprobada en 2023 y que el vencimiento del 15 de noviembre corresponde a la última extensión prevista para los contribuyentes de menor tamaño. Señaló que la institución continuará escuchando a quienes tengan inconvenientes y evaluará individualmente el tiempo adicional que puedan necesitar.
Asimismo, explicó que había instruido evitar la aplicación automática de multas a partir del 16 de noviembre, al considerar que el objetivo es facilitar el cumplimiento tributario y no sancionar indiscriminadamente a quienes estén intentando adaptarse al nuevo sistema.
Urrutia San Giovanni explicó que la nueva modalidad ofrece beneficios tanto para la administración tributaria como para las empresas y pequeños comerciantes, entre los que destacó la prevención de fraudes, la rapidez de las operaciones y un mayor control sobre los comprobantes fiscales.
Una de sus principales ventajas consiste en que el contribuyente puede recibir una notificación inmediata cuando se emite una factura electrónica a su nombre, permitiéndole identificar operaciones desconocidas y advertir sobre posibles irregularidades.
Otra facilidad es la corrección de errores en las facturas. Explicó que, cuando se produzca una equivocación en datos como fechas, montos o comprobantes, la administración tributaria podrá autorizar la corrección en línea, evitando trámites posteriores más prolongados.
Durante la entrevista surgió además la inquietud sobre las empresas que facturan a crédito y deben pagar impuestos antes de recibir el dinero de sus clientes. Sin embargo, en las declaraciones proporcionadas no se establece que la facturación electrónica elimine esa obligación ni que modifique los plazos de pago del ITBIS.
Urrutia San Giovanni reiteró que los contribuyentes deben aprovechar las herramientas gratuitas y la asistencia disponible para completar su incorporación antes del vencimiento, recordando que la facturación electrónica no solo responde a una exigencia fiscal, sino también a las necesidades comerciales de un mercado cada vez más digitalizado.
Más allá de las obligaciones tributarias, el director de Impuestos Internos advirtió que los comerciantes deben comprender que la facturación electrónica también representa una necesidad para mantener sus relaciones comerciales.
Urrutia San Giovanni señaló que el principal riesgo de no incorporarse al sistema no necesariamente proviene de una actuación de la DGII, sino de las exigencias de los propios clientes, especialmente empresas que necesitan comprobantes electrónicos para registrar y sustentar sus gastos.
“Cuida tu negocio”, expresó el funcionario, al explicar que un comerciante podría perder oportunidades de venta si no puede proporcionar la factura electrónica que requiere un comprador.
Como ejemplo, mencionó el caso de un vendedor de plátanos que abastece a un restaurante. Si el establecimiento necesita una factura electrónica y el proveedor no puede emitirla, esa limitación podría afectar la continuidad de la relación comercial.
Explicó que algunas grandes empresas ya han establecido requisitos de facturación electrónica para sus proveedores y que, en determinados casos, han advertido que no procesarán pagos ni recibirán mercancías sin los comprobantes correspondientes.
En ese sentido, insistió en que los comerciantes deben asumir la transformación digital como una herramienta para proteger sus negocios, conservar sus clientes y acceder a nuevas oportunidades dentro del mercado formal.
El titular de la DGII aseguró que el proceso de incorporación no es complicado y puede resolverse en un período de entre 24 y 48 horas, aunque reveló que algunos contribuyentes han logrado completar sus registros en cuestión de minutos.
“Debo decirle que la facturación electrónica no es un tema complicado, eso es un tema que en 24 horas y 48 horas se resuelve”, afirmó.
Para facilitar el procedimiento, explicó que la institución habilitó la plataforma 1-2-3-4, mediante la cual los contribuyentes pueden acceder a la Oficina Virtual, realizar su inscripción y utilizar un facturador electrónico gratuito, sin necesidad de contratar obligatoriamente a un asesor fiscal.
Precisó que, hasta la noche del jueves, unas 60 personas físicas habían utilizado esta herramienta para completar su proceso de inscripción. Agregó que trabajan para incorporar también a pequeñas empresas.