



La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que busca establecer el horario de verano de manera permanente, eliminando los cambios de hora que se realizan cada año en primavera y otoño. La propuesta ahora deberá ser evaluada por el Senado y, de ser aprobada, requerirá la firma del presidente Donald Trump.
La medida implicaría que el país deje de adelantar y atrasar los relojes estacionalmente, lo que supondría más horas de luz durante las tardes de invierno, pero amaneceres más tardíos en esa misma época del año.
Impacto en la vida cotidiana y la economía
Los defensores del proyecto aseguran que disponer de más luz al final del día beneficiaría sectores como el turismo, la hostelería, el comercio, el ocio y las actividades deportivas al aire libre. Además, consideran innecesario mantener el cambio de hora que se aplica desde hace décadas en gran parte del territorio estadounidense.
Sin embargo, legisladores de estados con una importante actividad agrícola han manifestado su preocupación por las dificultades que podría generar el retraso del amanecer para agricultores y granjeros.
Asimismo, algunos congresistas advierten que millones de estudiantes tendrían que acudir a las escuelas antes de que salga el sol durante parte del invierno, lo que podría afectar la seguridad vial y el rendimiento académico.
Expertos recomiendan mantener el horario estándar
Diversos estudios señalan que eliminar los cambios estacionales de hora podría reducir el riesgo de infartos, accidentes de tránsito y problemas metabólicos.
No obstante, especialistas en cronobiología de la American Academy of Sleep Medicine advierten que mantener de forma permanente el horario de verano podría alterar los ritmos circadianos y aumentar la somnolencia matutina debido a los amaneceres tardíos.