



Estados Unidos ha advertido a los países de la Unión Europea que está dispuesto a adoptar “medidas unilaterales” si no se suspenden los vuelos europeos con la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, países afectados por el nuevo brote de ébola.
La advertencia fue realizada mediante una comunicación diplomática oficial, mientras los ministros de Sanidad de la UE analizan la situación y posibles medidas de coordinación.
UE apuesta por una respuesta coordinada
La Comisión Europea informó que trabaja junto al Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y la Agencia de Seguridad Aérea de la UE (EASA) para evitar que el brote llegue al territorio comunitario, especialmente en coordinación con Bélgica, Francia y Países Bajos, que mantienen vuelos directos con las zonas afectadas.
“Nos tomamos muy en serio la necesidad de detener la transmisión de esta devastadora enfermedad lo antes posible”, indicó una portavoz de la Comisión Europea.
Bruselas recordó que actualmente se realizan controles sanitarios de salida en las regiones afectadas y que, por el momento, los expertos consideran que “no se necesitan medidas adicionales a la entrada” en la Unión Europea.
El ébola seguirá en la agenda europea
La situación será abordada por los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea durante la cumbre prevista para los días 18 y 19 de junio en Bruselas, a propuesta de Italia, que busca reforzar la coordinación de la vigilancia fronteriza.
Como medida preventiva, la presidencia chipriota de la UE activó el modo de vigilancia del Dispositivo de Respuesta Política Integrada a las Crisis para facilitar el intercambio de información sobre la evolución del brote.