


El gobierno español extendió los controles fronterizos a los viajeros procedentes de Italia después de que Roma prolongara la suspensión de las normas Schengen tras la crisis migratoria del mes pasado en la ciudad española de Ceuta.
Fuentes del Ministerio del Interior indicaron que el gobierno extendería los controles fronterizos durante 15 días más a los viajeros "por mar o aire procedentes de Italia" en respuesta a la decisión de Roma, según el diario El País.
La decisión de España se produjo después de que Italia extendiera la suspensión del Acuerdo Schengen con España durante 15 días más, continuando una medida introducida el 1 de agosto tras el cruce irregular de decenas de personas desde Marruecos a Ceuta.
Tras la decisión inicial de Roma del 1 de agosto, España también introdujo controles aleatorios a los viajeros procedentes de Italia.
La afluencia sin precedentes hizo que, durante un breve periodo, el número de migrantes en el enclave se acercara al de toda su población residente.
La crisis provocó duras críticas a Madrid por parte de otros gobiernos europeos. Un grupo de 22 países de la UE firmó una carta abierta en la que afirmaban que las políticas migratorias relativamente abiertas de España habían actuado como un «factor de atracción».