



España registró en 2026 la cifra más alta de muertes atribuibles al calor desde que comenzó la serie histórica del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), en 2015.
Desde el 15 de mayo, fecha en la que inició el seguimiento preventivo por altas temperaturas, el sistema estima 5,232 fallecimientos asociados al calor, de acuerdo con los datos divulgados este lunes.
La cifra acumulada de este año supera la registrada en 2022, uno de los veranos más severos en España, cuando el Ministerio de Sanidad estimó 4,789 fallecimientos atribuibles al calor.
Esto significa que los 5,232 casos corresponden a muertes estimadas como atribuibles al calor y no necesariamente a fallecimientos certificados de manera directa como consecuencia de un golpe de calor.
El sistema permite comparar la mortalidad observada con la esperada y determinar qué parte del exceso de fallecimientos puede estar relacionada con episodios de temperaturas extremas.