



La terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Haití deja a cientos de miles de ciudadanos haitianos en Estados Unidos expuestos a procesos de deportación, al perder la autorización que les permitía permanecer y trabajar legalmente en ese país.
El programa, creado para proteger a personas provenientes de países afectados por conflictos, desastres naturales o crisis humanitarias, beneficiaba a haitianos desde el terremoto ocurrido en 2010. Con el fin de esa protección, quienes no cuenten con otro estatus migratorio podrían ser objeto de medidas de control migratorio.
Especialistas en inmigración señalan que la decisión también tendría repercusiones económicas, ya que una parte importante de los beneficiarios del TPS trabaja en sectores como la salud, la hotelería, la construcción y los servicios, especialmente en el estado de Florida.
Organizaciones comunitarias y defensores de los inmigrantes han expresado preocupación por el riesgo de separación familiar y por el retorno de personas a un país que continúa enfrentando una grave crisis de seguridad y gobernabilidad.
Mientras avanzan las acciones migratorias, abogados recomiendan a los afectados buscar orientación legal para determinar si califican para otras vías de permanencia en Estados Unidos antes de que se ejecuten posibles procesos de deportación.