



Cada mes de marzo se dedica a crear conciencia sobre el glaucoma, una enfermedad ocular que avanza de forma silenciosa y puede provocar pérdida irreversible de la visión si no se detecta a tiempo.
Especialistas advierten que la prevención y los controles oftalmológicos periódicos son fundamentales para enfrentar una condición que, en muchos casos, no presenta señales de alerta hasta que el daño ya es significativo.
El glaucoma es una enfermedad crónica que afecta el nervio óptico, estructura responsable de transmitir la información visual desde el ojo hasta el cerebro.
Una enfermedad que puede avanzar sin síntomas
Uno de los principales desafíos del glaucoma es que puede desarrollarse durante años sin síntomas evidentes, lo que hace que muchas personas no se den cuenta de que su visión está siendo afectada.
"El glaucoma no avisa. Cuando el paciente nota que ve menos, muchas veces ya existe un daño importante en el nervio óptico", explica la oftalmóloga Katia Cabrero, especialista del Instituto Espaillat Cabral.
La especialista agrega que "la buena noticia es que con controles periódicos podemos detectarlo a tiempo y controlar su avance".
En República Dominicana, esta enfermedad representa un reto importante para la salud visual. Según la doctora Katherine Rivera, especialista en glaucoma del Instituto Espaillat Cabral, entre un 3 % y un 4 % de la población podría padecer glaucoma, lo que equivale a más de 300,000 personas.
Rivera explica que cerca de la mitad de los pacientes no sabe que tiene glaucoma, debido a que en sus primeras etapas la enfermedad suele avanzar sin síntomas.
"Muchas personas solo buscan atención médica cuando ya han perdido parte de su visión", señala. "Por eso se le conoce como el ‘ladrón silencioso de la visión’".
"El diagnóstico temprano es clave porque el daño causado por el glaucoma no es reversible", afirma Rivera. "Si se detecta a tiempo, el tratamiento puede detener o ralentizar significativamente la progresión de la enfermedad".
Aunque no tiene cura definitiva, existen tratamientos como gotas oftálmicas, procedimientos con láser y cirugías que permiten controlar la enfermedad y preservar la visión.