



El “zar” de la frontera de la Administración de Donald Trump, Tom Homan, aseguró que las redadas migratorias seguirán en todo Estados Unidos a pesar del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que cumple su segundo día sin acuerdo de financiamiento en el Congreso.
Homan indicó que, aunque los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no reciban pago durante la paralización, continuarán aplicando la política migratoria del Gobierno. “Los oficiales de ICE no recibirán pago, pero parece que se están acostumbrando. Así que no, la misión migratoria continúa”, afirmó en declaraciones a la cadena CNN.
El Senado fracasó el jueves en su intento de aprobar un proyecto de ley republicano para financiar al DHS hasta septiembre, luego de que casi todos los demócratas bloquearan la medida por considerar que no incluía límites suficientes a las operaciones del ICE.
Las redadas han generado protestas y, según los reportes, se han saldado con la muerte de dos estadounidenses en Mineápolis, Minnesota.
El receso programado en las dos cámaras del Congreso, controladas por los republicanos, podría extender el cierre de la entidad, que emplea a más de 270,000 personas, de las cuales más del 90 % seguirá activa durante este período.
Esta es la segunda paralización parcial del DHS en febrero, tras un breve cierre a inicios de mes. La medida no afecta al resto del Gobierno federal, cuyo presupuesto ya fue aprobado hasta el final del año fiscal.
El cierre solo incluye a las agencias bajo la sombrilla del DHS, entre ellas el ICE, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), la Guardia Costera, el Servicio Secreto y la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA).
El ICE ha sido la principal cara de las políticas antimigratorias del segundo mandato de Trump, con operativos realizados junto al CBP en ciudades como Mineápolis, Chicago y Los Ángeles.