



El Gobierno de Irán continúa desarrollando contactos diplomáticos indirectos con Estados Unidos, bajo la mediación de Catar, con el propósito de alcanzar un entendimiento que permita reabrir el estratégico estrecho de Ormuz y avanzar hacia una solución al conflicto armado que afecta a Medio Oriente.
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abás Araqchí, confirmó que las conversaciones siguen en marcha, aunque aclaró que todavía no existe un acuerdo definitivo sobre la propuesta que se encuentra bajo discusión.
El funcionario explicó que las autoridades iraníes trabajan junto a los mediadores cataríes en una iniciativa que contempla reducir a dos días el período necesario para implementar las medidas relacionadas con la reapertura de esta importante vía marítima.
Araqchí señaló que el resultado de las negociaciones dependerá de las respuestas que ofrezca Washington a los planteamientos presentados por Teherán. Asimismo, expresó que su país mantiene la disposición de continuar por la vía diplomática, siempre que exista voluntad de alcanzar compromisos entre las partes.
El canciller indicó que una delegación iraní encabezada por un viceministro de Relaciones Exteriores se trasladó a Catar para continuar las consultas con los representantes de ese país, que han mantenido contactos con las autoridades iraníes durante las últimas semanas.
Aclaró que estos encuentros se realizan mediante intermediarios y que no existe, por el momento, una reunión directa programada con funcionarios estadounidenses.
La participación de Catar ha sido determinante en los esfuerzos por acercar las posiciones de ambos gobiernos y facilitar una salida negociada a la confrontación.
Según explicó Araqchí en una entrevista concedida a la cadena Al Jazeera, la propuesta inicial de Irán contemplaba un período de siete días para ejecutar las medidas previstas. Sin embargo, los mediadores cataríes plantearon reducir ese plazo primero a cinco días y posteriormente a dos.
La iniciativa contempla una serie de compromisos relacionados con la reducción de las hostilidades, las restricciones impuestas a Irán y la recuperación de la circulación marítima por el estrecho de Ormuz.
En septiembre pasado, Teherán había presentado una propuesta que incluía un alto el fuego en Medio Oriente, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, el alivio de las sanciones sobre el petróleo iraní y la liberación de activos financieros congelados.
A cambio, Irán planteaba permitir nuevamente el tránsito por Ormuz y comenzar conversaciones con Washington para alcanzar un entendimiento más amplio sobre los asuntos pendientes entre ambos países.
Las autoridades iraníes también han incorporado a sus planteamientos exigencias relacionadas con la presencia militar estadounidense en la región y las condiciones para el tránsito de embarcaciones por esa vía marítima.
Desde Washington, el presidente Donald Trump manifestó que los contactos con Irán marchan favorablemente, aunque reiteró que su Gobierno mantiene objetivos pendientes en el escenario militar.
El mandatario estadounidense también afirmó que no tenía previsto ordenar un ataque contra territorio iraní antes de las elecciones legislativas de medio mandato, programadas para el martes 3 de noviembre.
Pese a las señales de apertura diplomática, la situación continúa marcada por las diferencias entre ambos gobiernos y las advertencias sobre una posible reanudación de las operaciones militares.
En tanto, las gestiones diplomáticas continúan con la participación de Catar y otros actores regionales, que buscan facilitar un entendimiento capaz de reducir las tensiones y evitar una mayor extensión del conflicto.
La reapertura del estrecho de Ormuz representa uno de los principales puntos de interés de estas conversaciones, debido a su importancia para el transporte marítimo internacional y el suministro mundial de petróleo.
Por ahora, las autoridades iraníes mantienen abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo, aunque insisten en que cualquier avance dependerá de las respuestas estadounidenses a las condiciones planteadas por Teherán.