



El ministro de Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, pidió a Irán reforzar la seguridad en el estrecho de Ormuz durante una conversación telefónica con su homólogo Abás Araqchí, en medio de la reciente liberación de un ciudadano japonés detenido.
En la llamada, Motegi «instó a Irán a participar sinceramente en los esfuerzos diplomáticos» y subrayó la necesidad de «garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz para todos los buques, incluidos los vinculados a Japón», según informó la cancillería japonesa.
Araqchí expuso la posición de Teherán sobre el conflicto regional y ambas partes acordaron mantener el contacto. La conversación se produjo después de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, considerara la posibilidad de una cumbre con autoridades iraníes.
Motegi también había solicitado la liberación de un ciudadano japonés detenido desde enero, cuya identidad no fue confirmada, aunque medios locales lo vinculan con la cadena NHK. Horas después del contacto diplomático, la agencia Kyodo informó que el ciudadano fue liberado.
El contexto se mantiene tenso tras las advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó con atacar infraestructura en Irán si no se logra un acuerdo en el plazo establecido.
Según reportes, Irán presentó una propuesta que incluye el cese de hostilidades, un mecanismo de paso seguro por el estrecho de Ormuz —clave para el comercio energético mundial— y el levantamiento de sanciones. Estas gestiones se habrían canalizado a través de Pakistán.