



Las lluvias registradas durante los últimos días en distintas regiones de Costa Rica mantienen a 1,314 personas en 23 albergues, mientras las autoridades continúan las labores de asistencia y evaluación de daños en las zonas afectadas.
La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) coordina la distribución de ayuda humanitaria hacia comunidades indígenas y sectores con dificultades de acceso terrestre. Un helicóptero fue enviado a Limón para trasladar raciones alimenticias a poblaciones afectadas.
Entre las zonas incluidas en el operativo figuran las comunidades indígenas de Tayní Cabécar y Alto Chirripó, en Limón, además de sectores de Sarapiquí.
En Turrialba, un geólogo de la CNE se trasladó hasta Bajo Pacuare para inspeccionar un deslizamiento y evaluar las condiciones del terreno.
Aunque las precipitaciones han disminuido debido al alejamiento de la onda tropical número 33, las autoridades mantienen la vigilancia por la elevada saturación de los suelos, que podría favorecer nuevos deslizamientos.
La CNE mantiene la alerta naranja en el Caribe y la Zona Norte y pidió a la población no bajar la guardia ante las condiciones de riesgo que persisten en distintas zonas del país.