



Un niño de cuatro años murió tras ser atacado por un perro de raza pitbull en una vivienda de la localidad de Francisco Álvarez, en el partido de Moreno, provincia de Buenos Aires. Por el caso, la Justicia dispuso la detención de su madrina, de 31 años, quien estaba a cargo del menor al momento del hecho y fue imputada por homicidio culposo.
De acuerdo con las informaciones difundidas por medios argentinos, el pequeño se encontraba en la vivienda mientras sus padres realizaban una diligencia con otro de sus hijos. Durante ese tiempo, había quedado bajo la supervisión de su madrina.
Las primeras versiones indican que la mujer se habría ausentado momentáneamente del domicilio y, al regresar, encontró al niño siendo atacado por el animal. La situación fue reportada a través de una llamada al sistema de emergencias 911, que movilizó a agentes policiales hasta el lugar.
Cuando los equipos de asistencia llegaron a la vivienda, el menor ya había fallecido debido a las lesiones sufridas. El caso ocurrió en el barrio La Providencia, en Francisco Álvarez, y provocó la intervención de las autoridades judiciales para esclarecer las circunstancias de la muerte.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Carina Saucedo, de la Unidad Funcional de Instrucción número 2 del Departamento Judicial de Morón. La funcionaria dispuso la detención de la madrina, mientras se desarrollan las diligencias para determinar si hubo negligencia en el cuidado del niño y establecer las posibles responsabilidades penales.
Como parte del proceso, se ordenó trasladar el cuerpo a la morgue judicial para practicarle una autopsia. En tanto, el perro quedó bajo la supervisión del área de Zoonosis del municipio de Moreno, mientras continúan las investigaciones para reconstruir lo ocurrido.