



El pontífice exhortó a superar la desinformación y las divisiones sociales durante un encuentro en Asís, donde pidió construir una sociedad basada en la paz y la fraternidad.
El Papa León XIV pidió este jueves a los jóvenes cristianos enfrentar los temores alimentados por la desinformación y dejar atrás los prejuicios que dificultan la convivencia, durante su participación en un encuentro juvenil celebrado en Asís, Italia.
Durante el evento internacional ‘Go! Franciscan Youth Meeting’, realizado con motivo de los 800 años de la muerte de San Francisco de Asís, el pontífice destacó la necesidad de que los cristianos sean promotores de paz en sociedades marcadas por conflictos y divisiones.
«A los cristianos se les pedirá cada vez más que se conviertan en artífices de paz, en el seno de sociedades tentadas a instrumentalizar la religión en la confrontación de identidades», expresó León XIV al responder a una pregunta de uno de los jóvenes participantes.
El Papa insistió en que la sociedad debe avanzar más allá de las divisiones creadas por el miedo y la desinformación.
«Más allá de las fronteras artificiales, es decir, más allá de los miedos provocados por la desinformación y los muros del prejuicio», afirmó, al tiempo que llamó a «alejarse de la cultura del poder y construir la civilización del amor».
Durante su mensaje, León XIV invitó a los jóvenes a inspirarse en la vida de San Francisco, resaltando que la radicalidad del Evangelio no debe confundirse con posturas extremas.
«La radicalidad evangélica, que es lo contrario del fundamentalismo: no los vuelve ciegos ni violentos, sino sensibles, atentos, siempre en el seguimiento de Jesús y, por tanto, humildes y acogiendo a todos», señaló.
El pontífice también reflexionó sobre la manera en que actualmente se entiende la libertad y advirtió que los cambios constantes de la sociedad pueden generar incertidumbre y temor.
«Una interpretación a veces confusa de la libertad» puede llevar a creer que la vida nunca encuentra estabilidad, debido a que «el contexto en el que vivimos cambia rápidamente y nosotros también cambiamos mucho», explicó.
Ante esa realidad, pidió fortalecer la fe y asumir decisiones con compromiso, al considerar que elegir un camino de vida no limita a las personas, sino que permite un crecimiento constante.
«Tomar una decisión para siempre no nos encierra en una jaula, sino que nos abre a un dinamismo mayor. Amar es un éxodo, un camino por descubrir, un recorrido en el que Dios anda con nosotros, y este es el verdadero sentido de toda vocación», manifestó.
León XIV aseguró además que su propia trayectoria ha estado marcada por la guía de Dios y recordó el momento en que aceptó la responsabilidad de convertirse en papa.
«He encontrado una especie de luz que me ha guiado hasta hoy, hasta el momento en que tuve que decir “sí” a una llamada muy especial: la de ser papa», afirmó.
Finalmente, advirtió sobre las divisiones invisibles que persisten en las ciudades y llamó a reconocer la igualdad entre las personas.
«¡Cuántas discriminaciones y desigualdades podrían acabar de inmediato, en cuanto nos reconozcamos como hermanos y hermanas!», concluyó.