



Cinco soldados salvadoreños de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, en inglés) están desaparecidos tras una emboscada perpetrada este domingo en las afueras de Puerto Príncipe, Haití, según informaciones difundidas por medios locales.
El ataque ocurrió en la zona de Santo, perteneciente a la comuna de Croix-des-Bouquets, en el departamento del Oeste, a unos 12 kilómetros de la capital haitiana.
En un comunicado, la GSF confirmó que un vehículo que transportaba personal de la fuerza fue atacado por presuntos integrantes de pandillas armadas. Sin embargo, el organismo no confirmó la desaparición de los cinco militares.
Según el informe oficial, los atacantes abrieron fuego contra el vehículo, lo que provocó un intercambio de disparos. El personal respondió conforme a las reglas establecidas y recibió apoyo aéreo de helicópteros de la propia fuerza.
La GSF indicó que las operaciones de seguridad continúan en la zona y que mantiene las acciones para debilitar a los grupos criminales que operan en la región. Asimismo, señaló que investiga las circunstancias del incidente y que ofrecerá nuevos detalles cuando hayan sido confirmados.
Aunque algunas fuentes locales atribuyen la emboscada a la coalición criminal Viv Ansanm, liderada por el expolicía Jimmy Chérizier, alias Barbecue, las autoridades no han confirmado oficialmente la autoría del ataque.
Ante la situación, la GSF recomendó a los residentes de Santo permanecer en sus hogares y evitar acercarse al área de operaciones hasta nuevo aviso.
La Fuerza de Supresión de Pandillas fue creada hace un año bajo el marco de Naciones Unidas para combatir a las organizaciones armadas y contribuir a la estabilización de Haití. Su mandato fue renovado por seis meses el pasado 29 de septiembre.
La misión está dirigida por el mayor general mongol Edernebat Batsuuri y cuenta con cerca de mil efectivos procedentes de Mongolia, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Sri Lanka y Chad.
Este domingo, el ministro de Defensa de Guatemala, Henry David Sáenz, encabezó en Ciudad de Guatemala la despedida de la segunda unidad de policía militar de ese país que se incorporará a la fuerza multinacional.
La violencia de las pandillas continúa agravando la crisis haitiana. Más de 5,700 personas han muerto o resultado heridas en lo que va de año, mientras que la Organización de las Naciones Unidas atribuye a estos grupos presuntos secuestros y agresiones sexuales contra mujeres y niñas.
La inseguridad y la inestabilidad política también mantienen la incertidumbre sobre las elecciones presidenciales y legislativas, previstas para el próximo 13 de diciembre tras varios aplazamientos.