



El economista Richard Medina afirmó este miércoles en El Sol de la Mañana que no considera oportuno aplicar una reforma fiscal en el actual contexto económico, debido al aumento de la inflación, el impacto del precio de los combustibles, las presiones sobre el dólar y el riesgo de una desaceleración mayor del crecimiento.
Medina reaccionó al anunciado paquete de medidas fiscales que presentaría el Gobierno, bajo la conducción de Magín Díaz, y sostuvo que, aunque el país tiene una presión fiscal históricamente baja, el momento económico no favorece un aumento de impuestos.
El economista explicó que, según las informaciones conocidas hasta ahora, una de las medidas contempladas sería elevar el impuesto sobre la renta, tanto a empresas como a personas físicas de mayores ingresos, hasta un 30 %. A su juicio, una decisión de ese tipo colocaría a República Dominicana por encima del promedio regional y podría afectar la inversión, los precios y el crecimiento.
Medina sostuvo que el país atraviesa un ambiente de inflación al alza, por lo que incrementar impuestos podría traducirse en mayores precios para los consumidores.
Indicó que la inflación de mayo fue más alta de lo esperado, ubicándose en torno al 5.35 %, y advirtió que el aumento de los combustibles terminará reflejándose en los costos de los bienes y servicios que consume la población.
“El Gobierno tendrá su análisis de ventanas políticas y de oportunidad, pero creo que no es el momento”, planteó el economista, al considerar que una reforma fiscal en este escenario reduciría el crecimiento y aumentaría las presiones inflacionarias.
Medina dijo que, antes de aplicar nuevos tributos, el país debió concentrarse más en reducir la evasión fiscal y mejorar la eficiencia recaudatoria.

El economista advirtió que un aumento del impuesto sobre la renta podría afectar la rentabilidad de las empresas, limitar la inversión y desincentivar la formalidad.
También proyectó que la economía dominicana podría crecer menos de lo esperado este año. Antes de conocer el contenido definitivo de la propuesta fiscal, estimó que el crecimiento podría ubicarse entre 2.5 % y 3.5 %, por debajo de las expectativas oficiales.
Medina señaló que cualquier reforma tributaria debe evaluarse con cuidado, porque puede tener efectos directos sobre el consumo, la inversión, la inflación y el empleo.
Sobre el comportamiento del dólar, Medina explicó que el Banco Central ha utilizado la tasa de cambio como una especie de amortiguador frente al aumento de los precios internacionales, especialmente en el caso de los combustibles, que se compran en dólares.
Sin embargo, advirtió que mantener el dólar relativamente controlado también tiene un costo, porque puede generar presiones sobre las tasas de interés.
El economista sostuvo que el país enfrenta un tablero económico complejo, marcado por el subsidio a los combustibles, el subsidio eléctrico, la inflación, el costo del dinero y las presiones externas.
Medina también advirtió que si la Reserva Federal de Estados Unidos se mueve hacia un lenguaje más restrictivo y contempla subir tasas por el aumento de la inflación estadounidense, países como República Dominicana podrían verse afectados en términos de crecimiento y financiamiento.

Medina también explicó el contenido de un artículo que publicó sobre China y su impacto en la industria de países en desarrollo.
El economista planteó que China posee una enorme capacidad industrial para producir bienes en grandes volúmenes y a precios muy bajos, en parte por los subsidios que otorga el Estado chino a sus empresas.
Según dijo, esos productos compiten directamente con industrias de países como República Dominicana, Brasil, México e India, que no pueden igualar esos precios sin afectar su rentabilidad.
Medina explicó que, desde el avance de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, muchos bienes que antes iban al mercado estadounidense han comenzado a redirigirse hacia países en desarrollo. Esto ha aumentado la entrada de productos chinos baratos en mercados como el dominicano.
A su juicio, esa dinámica afecta la capacidad industrial local, porque desplaza productores nacionales tanto en el mercado interno como en posibles mercados de exportación.
Medina también analizó el auge de grandes tiendas chinas en República Dominicana. Explicó que esto forma parte de un fenómeno global provocado por la sobrecapacidad industrial de China y por la crisis del sector inmobiliario de ese país.
Indicó que, durante años, China produjo masivamente bienes asociados al crecimiento urbano, como muebles, electrodomésticos, adornos, ropa y equipos para viviendas. Pero al desacelerarse la construcción y el mercado inmobiliario chino, parte de esa producción comenzó a buscar salida en otros países.
Esa combinación de sobreproducción, subsidios estatales y barreras comerciales en Estados Unidos ha impulsado la expansión de productos chinos en mercados como el dominicano.
Medina también se refirió al escenario electoral colombiano y señaló que los candidatos Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella representan visiones económicas muy distintas.
No obstante, Medina observó contradicciones en algunas propuestas de De la Espriella, como la idea de ordenar a los bancos prestar a tasas de 2 %, algo que, según dijo, iría en contra de la filosofía de libre mercado y podría afectar la independencia del Banco Central.