



Rusia reiteró este miércoles que no habrá negociaciones reales para poner fin a la guerra hasta que Ucrania retire sus tropas de la región del Donbás, territorio parcialmente ocupado por Moscú desde el inicio del conflicto.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que para abrir una “verdadera ventana de conversaciones de paz”, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski debe ordenar el cese al fuego y la retirada del ejército ucraniano de las regiones controladas por Rusia.
Las declaraciones se producen luego de que el presidente ruso Vladimir Putin asegurara recientemente que el conflicto “se acerca a su fin”.
Las conversaciones impulsadas con mediación de Estados Unidos permanecen paralizadas desde el agravamiento de la crisis en Medio Oriente a finales de febrero.
El presidente estadounidense Donald Trump había anunciado una tregua temporal entre ambos países del 9 al 11 de mayo, coincidiendo con los actos conmemorativos de la victoria soviética sobre la Alemania nazi en 1945.
Sin embargo, tanto Moscú como Kiev se acusaron mutuamente de violar el alto el fuego durante esos días.

Actualmente, Rusia controla aproximadamente una quinta parte del territorio ucraniano, incluyendo la península de Crimea —anexionada en 2014—, gran parte del Donbás y extensas zonas de Zaporiyia y Jersón.
Moscú considera esas regiones como parte de territorio ruso tras referéndums realizados durante el conflicto, procesos que gran parte de la comunidad internacional considera ilegítimos.
Por su parte, Zelenski ha rechazado ceder esos territorios y sostiene que aceptar las exigencias rusas equivaldría a una rendición.
La guerra iniciada en 2022 continúa siendo el conflicto más sangriento registrado en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con cientos de miles de muertos y millones de desplazados.