



ASUNCIÓN.– El expresidente de Paraguay, Santiago Peña, deberá comparecer este sábado a las 11:30 de la mañana ante la Unidad Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción (UDEA) del Ministerio Público, luego de ser detenido la noche del viernes, horas después de su destitución mediante un juicio político relacionado con la crisis financiera de Ueno Bank.
La Fiscalía informó que el interrogatorio se realizará de manera presencial en la sede de la UDEA, por lo que Peña será trasladado desde el Regimiento Escolta Presidencial, donde permanece bajo custodia por razones de seguridad.
«Santiago Peña prestará declaración a las 11:30 en la sede de la UDEA del Ministerio Público. Los fiscales no acudirán al Regimiento Escolta Presidencial y la diligencia no será telemática», indicó el organismo.
El exmandatario es investigado por la presunta comisión de lesión de confianza y otros hechos punibles vinculados al colapso financiero de Ueno Bank, entidad que contaba con aproximadamente 2.9 millones de clientes y recibía depósitos de instituciones públicas.
La Policía Nacional ejecutó la orden de arresto contra Peña la noche del viernes, después de que el Senado aprobara su destitución con el voto favorable de los 44 legisladores presentes, en un juicio político celebrado en su ausencia.
Inicialmente, permaneció bajo detención domiciliaria, pero posteriormente fue trasladado al Regimiento Escolta Presidencial tras registrarse incidentes entre manifestantes y agentes policiales en las inmediaciones de su residencia.
El expresidente había presentado su renuncia el jueves, pero el Congreso no llegó a pronunciarse por falta de cuórum. Tras su destitución, tampoco podrá acceder a la condición de senador vitalicio, prevista para expresidentes elegidos democráticamente que no hayan sido declarados culpables en un juicio político.
La investigación también incluye a Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, expresidente del Banco Central de Paraguay, quien se presentó voluntariamente ante las autoridades y permanece bajo custodia policial.
La investigación se originó tras detectarse que el índice de solvencia de Ueno Bank había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido, lo que motivó el inicio de un procedimiento de resolución de la entidad.
Entre los afectados figuran unos 32,000 jubilados del Instituto de Previsión Social. Durante el juicio político, los diputados acusadores también denunciaron presuntas pérdidas cercanas a 1,200 millones de dólares, una cifra que corresponde a los señalamientos presentados durante el proceso y no a una pérdida establecida mediante sentencia judicial.
Tras la destitución de Peña, el entonces vicepresidente Pedro Alliana juró como nuevo presidente de Paraguay, conforme al mecanismo constitucional de sucesión. Deberá completar el período presidencial hasta agosto de 2028.
En su primer mensaje como jefe de Estado, prometió compensar a los afectados por la crisis de Ueno Bank y aseguró que los ahorristas no serían abandonados por el Gobierno.