



El presidente de Paraguay, Santiago Peña, enfrentará un juicio político en el Senado luego de la crisis bancaria que dejó a casi tres millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos y provocó masivas protestas en el país. El mandatario anunció su renuncia este jueves, pero el Congreso dejó pendiente su decisión mientras avanza el proceso de destitución.
El juicio político está previsto para comenzar este viernes a las 10:00 de la mañana, hora local, cuando los legisladores deberán conocer la situación del gobernante y decidir sobre su continuidad en el cargo.
Mientras tanto, miles de personas se manifestaron por tercera noche consecutiva en Asunción y otras localidades, entre ellas Ciudad del Este, para exigir la devolución de sus ahorros tras la intervención de Ueno Bank, una de las principales entidades financieras del país.
Según las estimaciones, cerca de tres millones de clientes quedaron sin acceso a sus fondos, una cifra equivalente a casi la mitad de la población paraguaya. Durante las protestas, unos 5,000 manifestantes se concentraron frente al Congreso, donde exhibieron pancartas contra el Gobierno y reclamaron que los responsables respondan ante la justicia.
En algunas zonas se registraron enfrentamientos con la Policía, que el miércoles utilizó gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a los manifestantes.
Peña anunció su renuncia después del mediodía del jueves, luego de que su propio partido le retirara el respaldo en el Congreso. En un mensaje difundido a través de su cuenta de X, pidió disculpas a la población por los posibles errores cometidos durante su gestión.
Posteriormente, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad iniciar el juicio político en su contra y descartó abrir un proceso similar contra el vicepresidente Pedro Alliana, quien asumiría la Presidencia en caso de concretarse la salida de Peña.
Sin embargo, una sesión posterior del Congreso concluyó sin una decisión sobre la renuncia por falta de quórum. Mientras sectores del oficialismo procuraban aceptarla para facilitar la sucesión presidencial, la oposición defendía que continuara el juicio político para evitar que el mandatario conservara su fuero y eludiera un eventual proceso penal.
Tras el anuncio de los senadores oficialistas sobre el inicio del juicio, Peña manifestó que comparecerá ante el Senado para ejercer su defensa y aseguró que presentará argumentos y pruebas. En medio de la crisis, también presentó su renuncia el ministro del Interior, Enrique Riera.
La controversia comenzó el martes, cuando el Banco Central del Paraguay intervino Ueno Bank por una grave insuficiencia de capital. La medida dejó congelados no solo los depósitos de clientes particulares, sino también fondos de organismos estatales, incluido el Instituto de Previsión Social.
Peña, quien asumió la Presidencia en 2023 para un mandato que debía extenderse hasta 2028, había tenido acciones en un grupo empresarial que controlaba la entidad bancaria, de las que se desprendió en 2025.
Tras la intervención, el mandatario solicitó la renuncia del titular del Banco Central y promulgó una ley que estableció un plazo máximo de cinco días hábiles para devolver a los depositantes la mayor parte de sus fondos.
No obstante, legisladores opositores lo acusaron de conflicto de intereses y de favorecer a la entidad mediante decisiones regulatorias y la colocación de fondos previsionales.
En tanto, la Fiscalía General de Paraguay anunció la apertura de una investigación penal contra Peña por hechos relacionados con la supervisión y resolución de Ueno Bank, así como por la colocación de recursos públicos en esa institución.