



La Cámara Alta quiere que se castigue con hasta 7 años de prisión y 150.000 euros de multa a los que actúen reclutando, a cambio de dinero, a personas, la mayoría jóvenes y mujeres, para que integren plataformas de contenido sexual como ‘OnlyFans’, la más popular.
Para ello, el reclutador ha de mostrar una actitud «amenazante», «violenta», «de coacción» o que se aproveche de «una situación de vulnerabilidad».
El Senado, sin embargo, desechó penalizar «la compra» de los contenidos de estas webs, ya que la Justicia francesa consideró que mostrar contenidos sexuales a través de una webcam no es prostitución, ante la ausencia de contacto físico.
«Es la organización metódica del control sobre la explotación sexual de mujeres jóvenes, que trae consigo una captación masiva de ingresos y una violencia que intenta ocultarse para perpetuarse mejor», alertó ante el Senado la ministra delegada para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, Aurore Bergé.