



La Administración del presidente Donald Trump acudió este viernes al Tribunal Supremo de Estados Unidos para solicitar que se levante la suspensión judicial que mantiene detenidas las obras del nuevo Salón de Baile de la Casa Blanca.
El recurso de emergencia fue presentado luego de que el Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia ordenara detener temporalmente los trabajos hasta que la residencia presidencial obtenga la autorización correspondiente del Congreso.
“Este proyecto, al igual que sus predecesores, debería ser un asunto que compete al presidente y al proceso político, no una construcción mediante una orden judicial”, señala el documento presentado por la Administración Trump.
El proyecto, considerado por Trump como una de sus principales obras de legado durante este mandato, contempla la construcción de un amplio salón para eventos oficiales y sociales. Los trabajos implicaron incluso la demolición del ala este de la Casa Blanca.